Changes in Latino Activism

Movimiento social: cambios en el activismo de los Latinos

Written by Angelica Miramontes

    En estos tiempos, es difícil no darse cuenta de que las cosas están cambiando en el país. Según el Departamento de Finanzas de California, en el año 2060, el 48% de los residentes de Californa serán Latinos. Es decir, casi la mitad de la población del estado. La migración de América Latina y América Central ha crecido dramáticamente en los últimos cuarenta años, y estos cambios se notan hoy en día en las comunidades.

    Con la llegada de un nuevo segmento de población, se han acrecentado las necesidades en la comunidad; por ejemplo, los servicios para inmigrantes recién llegados que incluyen, asesoría con respeto a sus derechos legales, ayuda con la barrera del idioma, y muchos otros problemas más que enfrentan los Latinos. La movilización social no solo logra mejores condiciones para la gente de la comunidad, sino que puede desarrollar la conciencia de cada quién sobre su propia historia, y ayudarle a ver sus prioridades para actuar adecuadamente. En las comunidades donde se desconocen las necesidades de los Latinos, es importante continuar la lucha para que la gente se involucre en cambiar sus condiciones, participando activamente para influir en las decisiones que toman los poderosos en las ciudades. Cada quien tiene sus problemas con el sistema, y la suma de acciones individuales puede conseguir una victoria colectiva para cambiar las cosas.

    Hay ejemplos de organizaciones que trabajan para lograr este sentimiento de comunidad en el área de la Bahía, y que incluyen a los Latinos en las luchas para mejorar sus condiciones.  Uno de esos grupos es Causa Justa Just Cause (CJJC), ubicado en el barrio de la Misión de San Francisco, y también en partes de Oakland. Este grupo se enfoca en juntar a la gente para trabajar por los derechos de los que están en riesgo de perder su casa. Aunque este problema de la comunidad es el punto principal para organizarse, los miembros de CJJC también trabajan y promueven acciones contra la opresión de raza, género, clase, sexualidad, ciudadanía, etc.

    Pepe Gil, que trabaja con CJJC pero es también un estudiante de USF, dice que su trabajo le ha creado conciencia de la necesidad de apoyo en la Misión, "que tiene una riqueza cultural e histórica, pero que aparece como una comunidad peligrosa para la gente que vive afuera". Pepe, en su segundo año en USF, tiene experiencia en este tipo de trabajo en su ciudad natal de Santa Bárbara, e involucrarse con CJJC fue "integrarme a fondo en la comunidad de San Francisco". Como tuvo mucho que aprender de la situación de la gente en la Misión, también aprendió sobre los recursos que tiene la comunidad, y de la necesidad de apoyo para mejorar las condiciones de la misma.

    Como estudiantes de USF, una universidad que promueve que sus alumnos "cambien al mundo desde aquí", podemos empezar los cambios en nuestra propia vecindad.

    Otro gran ejemplo de participación estudiantil en el activismo es Marisela Castañeda, una gran mujer que trabaja con varias organizaciones en la ciudad, y quien está estudiando su último año en USF. Su actividad se enfoca hacia el empoderamiento de la gente Latina, empezando con Latinos en la educación, y luego se extiende a las cuestiones de política que afectan a todos en la comunidad. Uno de sus ideales principales es que "la cosa más difícil es cambiar la mentalidad de la gente, para que comiencen a darse cuenta de cómo todos están afectados por el sistema". Esta frase fue la más impactante para mí, porque significa que cada persona puede usar su voz y hablar directamente de persona a persona, para cambiar los mensajes prevalentes en la sociedad.

    Acciones como las que realizan Pepe y Marisela son pequeños pasos, pero de mucha importancia. Estudiantes como ellos son grandes modelos―y ejemplo de las personas que demuestran sus ideales con sus acciones y sus palabras. Cada uno de nosotros viene con algo que puede compartir para mejorar el mundo, y lo único que tenemos que hacer es no quedarnos callados ante las cosas que no nos parecen, y defender con pasión nuestros ideales.

     La acción política no es solo para los activistas, sino para los intelectuales también; especialmente para estudiantes universitarios que muchas veces están descubriendo su propia historia para decidir su futuro. La comunidad Latina de San Francisco puede ser un reflejo de la comunidad de Latinoamérica de la que venimos, porque estamos muchas veces con un pie en la sociedad de los Estados Unidos, pero con otro pie en América Latina, con familia y valores distintos. En este sentido, el activismo no sólo sería el voluntario, ayudando a la gente de la comunidad, sino que también sería una ayuda que funciona al revés, aprovechando a la comunidad como una fuente de sabiduría sobre las realidades del mundo.