Latinas Y Latinos Mayores

Latinas Y Latinos mayores: olvidados por la tecnología

Written by Arlene Nieto

Vivimos en tiempos en los que aparece un aparato tecnológico nuevo cada semana, desde teléfonos y tabletas a computadoras, y las compañías fabricantes los anuncian como si todos los consumidores saben usarlos y tienen acceso a ellos. Nunca se menciona lo que en verdad sucede con la mayor parte de las minorías como los Latinos, que no tienen computadoras o internet en sus hogares.  Son sus hijos los que saben utilizar las computadoras y están aprendiendo la nueva tecnología, pero para ellos también es difícil el acceso, tanto a las computadoras como al internet, por el alto precio que tienen. La tecnología está avanzando rápidamente pero no toda la gente está avanzando con ella, porque los aparatos tecnológicos establecen una separación entre padres e hijos Latinos.

Para informarme directamente sobre este tema, entrevisté a Maya Finlay y Claudia Huenchuleo, directoras de las clases de computación del Women's Building en San Francisco.  Ellas me explicaron lo que han visto sobre la situación que están enfrentando los Latinos con los avances de la tecnología, y opinaron cuál es la realidad actual, y lo que consideran necesario hacer para cerrar el abismo de la tecnología.

El programa de computación ha existido desde hace cinco o siete años, pero sin instrucción hasta el año pasado, que Maya se volvió la facilitadora de un nuevo programa piloto de aprendizaje individual, integrado por un voluntario y la persona que desea aprender. Ellas dijeron que la mayor parte de los que llegan a recibir las clases, ni siquiera han tocado un mouse o saben cómo encender la computadora y abrir el internet, pero que las personas más receptivas son las mujeres, y algunas de ellas ya tienen entrenamiento en el uso del teclado.

También, la mayoría de la gente que va al programa es de bajos recursos y no tienen  acceso al internet o a una computadora en sus hogares. El 80% de los participantes son Latinos, cuyas edades oscilan entre cuarenta y sesenta y cinco años, y quienes, por lo general, nunca han tocado una computadora en su vida, pero les interesa que el programa les enseñe el uso del correo electrónico, a conectarse con familiares de sus países por Facebook o Skype, o les ayude a encontrar trabajo.

Maya me explicó que, cada vez más, las ofertas y las aplicaciones de trabajo se hacen por internet, y el programa trata de ayudar a las personas con sus currículum vitae (resume). Ella dijo que en particular han ayudado a las mujeres a crear perfiles en páginas web para trabajar de niñeras o en limpieza de casas.  La gente que asiste al programa es la que quiere aprender a sostenerse en el mundo de la tecnología.  Hay una gran brecha en este campo, pero pareciera no existir, por la abundancia de comerciales de tecnología, o al ver por la calle a tantas personas con teléfonos Smart. Puede ser que los Latinos tengan teléfonos avanzados, pero el uso que hacen de ellos es limitado.  Maya me explicó que no los pueden utilizar para trabajar en los currículum vitae, y necesitan computadoras en sus casas.

Los padres Latinos enfrentan más dificultades por la barrera del idioma, por su timidez para pedirles ayuda a sus hijos, y por el miedo de nunca antes haber tocado un aparato como la computadora. Tales problemas se intensifican cuando los hijos no tienen paciencia para enseñarles a los padres, y éstos no saben de lugares donde pueden ir para aprender. Claudia dice que los que adquieren algunos conocimientos de tecnología se sienten más independientes, se comunican más con los familiares que están lejos, se sienten incluidos en el modo de vida actual, y a algunos les sirve para mejorar sus propios negocios.

El centro que Maya y Claudia tienen es de gran ayuda para cerrar la brecha entre los Latinos de mayor edad y la tecnología, pero ellas también se topan con problemas de falta de recursos, software, voluntarios, y espacio para ampliar la cobertura a más miembros de la comunidad. Los únicos que parecen tener la oportunidad de aprender la tecnología son los hijos, pero no los padres Latinos. Se necesita más ayuda del gobierno, más centros que ofrezcan a la comunidad ayuda tecnológica y clases de computadora, y menores precios para la compra de los aparatos y el pago del internet.

Necesitamos cambiar nuestro pensamiento cultural sobre quién puede tener acceso al internet, que ya forma parte de los derechos humanos en estos tiempos. En otros países, como por ejemplo, Alemania, ya reconocen esta necesidad y han declarado el acceso al internet un derecho humano. Si no aplicamos aquí este mismo principio, crecerá el número de gente analfabeta digital en el país, y entre ésta, los Latinos, que estarán en gran desventaja.  Actualmente, un quinto de la población estadunidense no está conectada al internet.