Papa Francisco Humilidad

La humildad del Papa Francisco

Written by Cindy Venerio

El 13 de Marzo de 2013 al fin salió humo blanco en el Vaticano anunciando la elección del nuevo papa. Había muchos rumores con respecto a quién iba a ser el nuevo líder de la iglesia Católica, porque mucha gente relacionó la renuncia de Benedicto XVI con las recientes acusaciones contra los sacerdotes. Es evidente que la iglesia está pasando por momentos difíciles a causa de las revelaciones que se hicieron públicas durante el mandato del Papa Juan Pablo II, y que desde entonces continúan apareciendo.

Después de la muerte del Papa Juan Pablo II, muchos dijeron que el Cardenal Bergoglio era el más indicado para ser su sucesor porque  conduciría a la iglesia por el buen camino con su humildad y, también, por ser jesuita, ya que la Compañía de Jesús se caracteriza por su labor apostólica dirigida a los pobres; algo que la iglesia no ha representado en el Vaticano. El nuevo Papa Francisco fue candidato en el cónclave celebrado en el 2005, cuando el Cardenal Joseph Ratzinger se convirtió en el Papa Benedicto XVI. En esa ocasión Bergoglio decidió que aunque fuera electo al  papado, no iba a aceptar el nombramiento, y promovió que todos los votos fueran para Ratzinger, quien fue elegido en la cuarta votación.

El Cardenal Jorge Mario Bergoglio de Argentina es ahora el sucesor del Papa Benedicto XVI. Esta vez el nuevo Papa Francisco recibió el mayor número de votos después del Cardenal Joseph Ratzinger, Benedicto XVI, en el 2005. Muchos latinoamericanos se emocionaron al recibir la noticia del primer papa de las Américas, porque es un orgullo para  el continente con más de 500 millones de católicos. La elección de  Francisco representa una nueva era para la iglesia Católica, porque Bergoglio es el primer papa jesuita y de las Américas.  Los jesuitas y el Vaticano han tenido una relación compleja por tener diferentes visiones con respecto a diversos aspectos religiosos, y con el asunto del poder. Bergoglio es la esperanza de la iglesia en ruinas, porque puede conectar y conciliar diferentes elementos importantes para la iglesia, y convertirse así en un defensor de los pobres en Latinoamérica.  

Pero, antes de ser elegido papa, nos preguntamos: ¿quién fue Jorge Mario Bergoglio?

Nació en Buenos Aires en el año de 1936, de padres modestos; ambos inmigrantes italianos.  El joven Bergoglio asistió a escuelas públicas en Buenos Aires y se graduó de ingeniero en la Universidad de Buenos Aires.  A los 22 años decidió unirse a la Compañía de Jesús.  También estudió en universidades de Chile y Argentina, convirtiéndose posteriormente en profesor en Buenos Aires.  Dio clases en el Colegio de la Inmaculada de Santa Fe y en el Colegio del Salvador de Buenos Aires, donde enseñó en el departamento de literatura y filosofía. Estando de profesor se convirtió en sacerdote en el año de 1969.

Durante los años setentas empezó la guerra sucia en Argentina. Ocurrió un coup’d’etat, y surgió un movimiento guerrillero. En esta época hubo muchas personas secuestradas y, entre ellas, también algunos sacerdotes. Aquí es donde se muestra el complejo rostro del Papa Francisco, porque hay gente que dice que él no actuó para ayudar a dos sacerdotes secuestrados. El periodista Horacio Verbitsky, de Buenos Aires, ha dado declaraciones en contra del papa, afirmando que Bergoglio no ayudó a dos sacerdotes cuando él tuvo el poder de hacerlo. Verbitsky ha sido la única persona en denunciar al nuevo papa. Pero, antes de continuar con las declaraciones contra el papa, vamos a ver quién es Verbitsky.

Horacio Verbitsky es un periodista famoso y respetado en Argentina, que ha escrito libros sobre la corrupción política. Actualmente Verbitsky escribe para la revista Página/12. Esta revista es famosa por su posición en contra de los partidos conservadores, y, también, por su  apoyo incondicional a la Presidenta Cristina Kirchner, la cual tiene opiniones diferentes a las del Papa Francisco. Fue en esta revista donde apareció el artículo con las declaraciones en contra del papa, señalando que la iglesia no actuó para ayudar a los sacerdotes. Además, la revista  informa que el Papa Francisco no les dio importancia a las cartas mandadas por las Madres de la Plaza de Mayo. Estas declaraciones hechas por Verbitsky empezaron antes de que Bergoglio fuera electo papa. El argumento de que Verbitsky lo está haciendo por fama es dudoso, porque él inició sus acusaciones desde hace varios años.

Aunque el periodista Verbitsky tiene esta posición negativa contra el papa, el argentino Adolfo Pérez Esquivel, ganador del Premio Nobel de la Paz, no está acuerdo con los señalamientos. Pérez Esquivel recibió ese premio en el año de 1980 por su trabajo humanitario en Argentina. Él dice que no hay ningún vínculo entre las declaraciones hechas por Verbitsky y el actual papa. Pérez Esquivel afirma que Bergoglio sí ayudó a los sacerdotes, pero muchas veces los dictadores militares no les hacían caso a las autoridades de la iglesia. Pérez Esquivel dijo lo siguiente: "A Bergoglio se le cuestiona porque se dice que no hizo lo necesario para sacar de la prisión a dos sacerdotes, siendo él el superior de la congregación de los jesuitas. Pero yo sé personalmente que muchos obispos pedían a la junta militar la liberación de prisioneros y sacerdotes y no se les concedía". Hay muchas personas, además de Pérez Esquivel, que afirman la inocencia de Bergoglio a la luz de estas acusaciones, y dicen que él sí ayudo a los sacerdotes. Y el mismo Bergoglio también dice que estas acusaciones son falsas.

Cada quien puede tener su opinión sobre los señalamientos que se le hacen al actual papa, pero Bergoglio ha sido una persona humilde toda su vida, y en su labor pastoral ha priorizado a los pobres. Durante su mandato como cardenal en Buenos Aires, nunca vivió en la casa de los padres o en el palacio arzobispal, sino en un apartamento modesto. También, nunca utilizó el carro privado que tenía asignado, sino que viajaba en el transporte público de Buenos Aires. Incluso el día después de ser elegido, no quiso tomar la limosina del papa, pero por asuntos de seguridad tuvo que hacerlo. En la ceremonia del Jueves Santo le lavó los pies a jóvenes de entre dieciséis y veintiún años de edad, cumpliendo con la tradición cristiana, de cuando Jesús en la última cena le lavó los pies a sus discípulos antes de ser crucificado. Esta acción muestra la humildad del papa, porque en la Biblia leemos: “En verdad, en verdad os digo: un siervo no es mayor” (Juan 13:16). El papa no solo rompió la tradición de lavarle los pies únicamente a los sacerdotes, sino que también le lavó los pies a dos mujeres. Al lavarle los pies a mujeres rompe la tradición bíblica, porque los discípulos de Jesús eran hombres. Bergoglio empezó esta práctica en Buenos Aires cuando él era sacerdote, y ahora le ha dado continuidad, conectando su trabajo pastoral en Latinoamérica con el Vaticano.

Esta humildad del Papa Francisco enorgullece a los latinos y a los argentinos. El nuevo papa quiere terminar con la arrogancia de la iglesia porque desea que la gente vea la buena fe de la iglesia Católica. Fieles de todo el mundo están emocionados por los gestos del nuevo papa, porque él no se cree mejor que las otras personas. El Papa Francisco visitó recientemente al Papa Benedicto XVI. En este encuentro, realizado el 23 de Marzo de 2013, el papa le dio las gracias a Benedicto XVI por su humildad y sus enseñanzas. Ojalá que la humildad del Papa Francisco pueda ayudar a los millones de seres humanos sufriendo en todo el mundo,  y llevarles la palabra de Dios. La elección del nuevo papa ha creado expectativas en Latinoamérica, una de las áreas del mundo más afectadas por la pobreza. Tal vez Francisco pueda traerle fe y esperanza de una vida mejor a todos los pobres de América Latina.