Monica 1One of various murals created by East Palo Alto College Track students

Esperanzas y Necesidades Dignas

Written by Monica J. Alcantar

Recuerdo lo impotente que me sentí a la edad de 17 años cuando vi a Adriana, una de mis mejores amigas, luchar por encontrar los recursos financieros para cubrir sus gastos universitarios. Ella era una buena estudiante--jugaba deportes y estaba involucrada con la comunidad. En muchas maneras éramos igual, sólo que ella no nació en los Estados Unidos. Esta simple diferencia causó un obstáculo muy grande para Adriana cuando llego el momento de pagar por sus estudios. Aproximadamente 65,000 estudiantes indocumentados se gradúan de la secundaria cada año en los Estados Unidos y solo 5%-10% de estos estudiantes asisten a la universidad. El mayor impedimento es la falta de acceso a asistencia financiera para cubrir el costo de una educación universitaria. Afortunadamente, Adriana participó en un programa llamado “College Track” que le ayudó a entrar y a graduarse de la universidad. Hoy en día, trabajo como voluntaria en “College Track” con estudiantes como Adriana, y sé que tengo el poder de ayudarlos. Además, no soy la única que quiere y puede hacerlo. Gracias a todo el apoyo y atención al tema, las esperanzas y necesidades de los estudiantes indocumentados se están cumpliendo a través del DREAM Act de California, de universidades privadas (como la Universidad de San Francisco), y de otros partidarios del acceso a la educación universitaria.

Las cosas han avanzado en el espectro educativo y político para algunos estudiantes indocumentados, también conocidos como “estudiantes AB540”  y “dreamers”. En junio del 2001, el estado de Texas fue el primero en permitir que sus estudiantes indocumentados pagaran por “matrícula estatal” en comparación de “matrícula de fuera del estado”, la cual es más cara. Siguiendo el ejemplo de Texas, en octubre del mismo año, California aprobó la ley AB540, por lo cual, algunos se refieren a los estudiantes indocumentados como "estudiantes AB540". Al igual que Texas, dirigió al país en aprobar una ley que ahora existe en 11 estados, esperamos que California conduzca al país en brindar aun más apoyo a los “dreamers”. En un esfuerzo por ayudar a los estudiantes indocumentados a convertirse oficialmente en parte de este país, el DREAM (Development, Relief, and Education for Alien Minors) Act fue introducido al congreso estadounidense en agosto del 2001. Aunque esta ley no ha pasado a nivel nacional, en octubre del 2011, el gobernador de California, Jerry Brown, firmó lo que hoy es conocido como el DREAM Act de California. Efectivo en el 2013, estudiantes indocumentados elegibles podrán recibir ayuda financiera estatal para cubrir el costo de su educación universitaria. Lo ideal sería que ratificaran el DREAM Act federal, el cual ayudaría a los estudiantes indocumentados a calificar para la ciudadanía, pero la aprobación del DREAM Act de California, sin duda, nos lleva un paso más cerca a la meta más grande. Es muy alentador saber que nuestros legisladores estatales han escuchado nuestras preocupaciones acerca de este tema y que juntos estamos haciendo una diferencia realmente impactante.


Además de contar con el apoyo del gobierno estatal, los estudiantes indocumentados también se pueden beneficiar enormemente al solicitar a las universidades que los apoyan. Típicamente las universidades jesuitas están muy dispuestas a ayudar a aquellos estudiantes merecedores cuyo estatus legal es un obstáculo. De acuerdo a La misión Jesuita, Católica, de los colegios y universidades Jesuitas en los Estados Unidos, las 28 universidades jesuitas dentro del país hacen“…muchas cosas que son esenciales para la Iglesia Católica de hacer: educar y formar adultos laicos católicos, continuar a educar a las poblaciones inmigrantes católicas de primera generación, el desarrollo de un diálogo entre la Iglesia y la cultura, etc. ... [Hacen] todo esto en el marco esencial de la fe y la razón, que mutuamente se confirman y avanzan el uno al otro.” Me enorgullece asistir a la Universidad de San Francisco (USF), una universidad jesuita que no sólo promueve la justicia social, sino que también la ejemplifica a través de hechos reales. USF ha adoptado diversas medidas para mostrar su apoyo a los estudiantes indocumentados. En particular, ha participado en una campaña nacional propuesta para crear conciencia sobre el DREAM Act. Durante el evento conocido como "USF DREAM Sabbath", se llevó a cabo la proyección de un documental, una vigilia, y un día de promoción. Además, se publicaron varios artículos acerca del tema. En una entrevista conducida este semestre, el Padre Stephen A. Privett, S.J., nos cuenta como el año pasado, USF concedió a Isabel Castillo, una joven que se declaró públicamente como estudiante indocumentada, un título honorario “como una forma de llamar la atención sobre el tema y para celebrar a una individua que corrió un gran riesgo con el fin de asegurar la aprobación de esta ley y queríamos hacer eso para enviar un mensaje a la comunidad, así como a nuestros propios estudiantes indocumentados que son bienvenidos y apoyados aquí en la Universidad de San Francisco.” Es importante notar que existen varias universidades privadas, que aunque no sean jesuitas, también brindan mucho apoyo a sus estudiantes indocumentados. De acuerdo a la organización “Educators for Fair Consideration”, algunos estudiantes indocumentados han podido conseguir becas completas en instituciones de renombre como la Universidad de Santa Clara, Occidental College, la Universidad de Pitzer, Stanford, Harvard, Princeton, Columbia y Brown. Las universidades que otorgan algún tipo de ayuda a estudiantes indocumentados meritorios dan un buen ejemplo para la comunidad académica a nivel nacional.

Hay muchos individuos, así como organizaciones, que abogan por la oportunidad de acceso a la educación superior. En mi caso hablaré sobre mi propia experiencia en el programa “College Track”. Fundado en 1997 por Laurene Powell Jobs y Carlos Watson, el propósito de esta organización es ofrecer los recursos necesarios para ayudar a los estudiantes de la escuela secundaria a graduarse de la universidad. El éxito de “College Track” es obvio ya que el programa a expandido a través de los años y ahora incluye sitios en las siguientes ciudades en California: East Palo Alto, Oakland, San Francisco, y Los Ángeles; además de centros en Nueva Orleans, Louisiana y Aurora, Colorado.  La directora de asuntos universitarios en el sitio de East Palo Alto, Jenny Torres, nos cuenta que hay dos maneras en que el programa ayuda a sus estudiantes indocumentados: 1. Entregar información—por medio de talleres para los estudiantes y sus padres—y 2. Proveer becas. Nos especifica la señorita Torres, “tenemos un programa de asistencia financiera que ofrece $5,000 cada año… el estudiante no tiene que devolver con intereses… pero el estudiante tiene que hacer algo de servicio a la comunidad…” Algunos de los ex estudiantes del programa ahora están regresando a “College Track” para informar y orientar a los estudiantes más jóvenes sobre como alcanzar sus metas. Laseñorita Torres concluye que “cada vez más, vamos a tener personas que participan en esta conversación, porque a todos nos gustaría ver a nuestros estudiantes AB540 hacer bien en la universidad y graduarse de la universidad”. No puedo estar más de acuerdo, mientras más gente esté informada, más ayuda habrá. Recientemente “College Track” contrató a una abogada para trabajar específicamente con sus estudiantes indocumentados. Por todas estas razones considero que “College Track” es un programa excepcional. Ellos han puesto todo de su parte por ayudar a sus estudiantes—sin importar su ciudadanía. Debo mencionar que gracias a “College Track”, mi amiga Adriana pudo graduarse de UC Santa Cruz, y ahora está trabajando para recibir su título de maestría en asuntos públicos en—nada más y nada menos que—la Universidad de San Francisco. Con el apoyo de organizaciones como “College Track”, mi amiga Adriana y varios estudiantes han logrado sus sueños de obtener una educación universitaria.

Las esperanzas y necesidades de los estudiantes indocumentados están siendo satisfechas por distintas personas, pero aun necesitan más apoyo. Algunos de nosotros seguimos desinformados acerca del tema y de como podemos ayudar. Es fácil permanecer indiferente en asuntos que no nos afectan directamente, por eso, les pido que rompamos con la ignorancia y que actuemos en favor de aquellas personas dignas de la oportunidad a una educación superior. Cuando llegue el momento de votar en estas cuestiones, cuando una organización o institución que apoya a estos estudiantes pida una donación, o cuando un artículo sobre el tema esté a la espera de ser consumido por nuestro corazón y nuestra mente – ¡tomemos acción! Como se mencionó anteriormente, mientras más personas participen en la conversación, más asistencia habrá. Con la ayuda de las personas que empujan a nuestro gobierno a actuar en nuestro favor, con la ayuda de las universidades privadas, y con la ayuda de organizaciones como “College Track”, estamos haciendo una gran diferencia. Esperamos que con el apoyo de estas mismas personas, en un futuro cercano, los estudiantes indocumentados merecedores puedan recibir ciudadanía estadounidense para que por fin puedan contribuir al gran país que consideran su hogar.


Works Cited 

“The Jesuit, Catholic Mission of U.S. Jesuit Colleges and Universities.” Association of Jesuit Colleges & Universities, 2011. Web. 25 Mar. 2012. <http://www.ajcunet.edu/ajcunet/files/ccLibraryFiles/Filename/000000000807/
The%20Jesuit%2C%20Catholic%20Mission%20of%20Jesuit%20Colleges%20and%20Universities_PDF.pdf
>.

Chan, Beleza. “2011-2012 Financial Aid Guide For College-Bound Undocumented Students.”Educators For Fair Consideration. Web. 25 Mar. 2012. <http://www.e4fc.org/images/E4FC_FinAidGuide.pdf >.